Sí actualmente gozas de estabilidad laboral, pero últimamente te estás cuestionando o considerando la posibilidad de cambiarte de trabajo, pero no te decides, entonces este artículo es para ti. Escribí este texto analizando la experiencia tanto propia como de algunos clientes que alguna vez estuvieron en tu misma posición, y que finalmente tomaron decisiones, considerando algunos puntos que te comparto a continuación.

Un amigo hace un tiempo me decía con cierto tono de broma que iba a recibir su segundo reloj de oro por parte de la empresa en reconocimiento por cumplir 10 años en la misma organización.  Práctica muy habitual de algunas empresas más tradicionales que acostumbran a reconocer a sus trabajadores por el compromiso y lealtad. Sin embargo, hoy en día como nunca, tanto en los cargos más senior como mandos medios, cuando vamos acumulando más de 4 años en la misma empresa, nos comenzamos a cuestionar algunas cosas, como nuestra resistencia al cambio, nuestra capacidad de adaptación o incluso, la falta de desafío que genera llevar a cabo las mismas funciones en el mismo cargo durante tantos años.

 En Chilectra cuando inicié con mi práctica profesional, nunca olvidaré haber conocido a un trabajador que llevaba 40 años en la compañía, le habían hecho incluso un homenaje por su trayectoria, así mismo pensaba también en mi mamá que trabajó más de 20 años como Analista de Programación en TVN, realizando los 20 años la misma función todos los días. Cuando pensé en mi práctica, me generó un grado de cuestionamiento no menor, el proyectarse tanto tiempo en un mismo cargo. Pero, una frase muy sabia llego de un Gerente que conocí, quien me dijo:  ”No es lo mismo estar 20 años en el mismo cargo que estar 20 años en la misma empresa, asumiendo diversos roles y funciones, tanto a nivel transversal como desarrollo de carrera”.

 Ahora la pregunta es ¿cómo salir de una empresa cuando llevas muchos años?

Por favor por ningún motivo quiero que se mal entienda que pueda verse como algo negativo, todo lo contrario, incluso en algunas empresas multinacionales, tienen como pre requisito que un filtro de corte,  incluso para poder ser considerado siquiera, es cumplir mínimo 4 años en la empresa anterior. Pero por otro lado, profesionales que tienen 10 o más años de antigüedad en la misma empresa, son hoy cada vez menos y más raros. Hasta hace 5 años atrás en promedio un profesional se cambiaba durante toda su vida laboral 5 veces en total, hoy se está llegando a una cifra de 8 a 10 veces promedio en su carrera.  

Dicho todo esto, hice un análisis para definir tres elementos claves que debes tener en mente a la hora de decidir salir y dar el siguiente paso:

1. Nuestro recorrido define en gran parte lo que somos.

Es clave entender en este punto que la carrera no es lo mismo que tu profesión. Tu profesión es lo que estudiaste en la universidad, tu carrera por otro lado, es lo que decidiste hacer una vez terminado con tus estudios. Por eso resulta tan relevante hacerse estas preguntas, ya que en gran medida lo que nos define como profesionales, se lo debemos en parte a las empresas a las cuales hemos pertenecido y no seríamos lo que somos, sin esas experiencias anteriores.

2. Sentido de lealtad, pertenencia y valores.

Lo principal, aunque a veces no parezca tan obvio, es que a medida que avanzamos en el tiempo en una empresa,  genera en la mayoría de los casos un aumento en el reconocimiento y fidelidad  hacia la misma, o un compromiso laboral (Laboral Engagement), que da como resultado un grado de apego y sentido de unión a la empresa. Esto muchas veces se da más con la gerencia a la que uno pertenece, y/o incluso con los vínculos logrados con sus pares y superiores. En reiterado casos he escuchado a clientes y amigos que siguen felices en sus cargos y empresas debido a este gran vínculo que han creado, y así mismo, en oposición, como dice el dicho, uno no renuncia a malas empresas , renuncia a malos Jefes.

 El vínculo que forjamos, también nos produce dudas a nivel ético y de valores, como en el caso de un amigo que acepto el financiamiento de un Magíster internacional pagado 100% por la empresa por una duración de 2 años, pero en paralelo aceptó participar de un proceso de selección para un cargo de la competencia y finalmente se adjudicó la posición, por lo que estaba en la disyuntiva de aceptar o no la propuesta económica de la competencia, entendiendo que el gran financiamiento que le había otorgado su actual empresa, más el hecho de que aún le faltaba el 80 % del Magíster para terminarlo.

3. Resistencia al cambio, temor a la incertidumbre y falta de desafío.

Una vez un cliente me decía; Cris, toda mi vida profesional me dediqué solo a trabajar y ser el mejor en mi área, pero nunca me gusto participar en los eventos sociales de la empresa, cumpleaños, ni fiestas. Cumplí 20 años en mi última empresa y me despidieron. Y acá estoy contigo, ya que nunca supe cómo armar una red de contactos, o pensar siquiera en postular a otra empresa, porque jamás me lo cuestioné.

 Esto pareciera ser más común de lo que uno cree, A muchos profesionales Senior cuando vienen a consultarme, les hago esas mismas preguntas; cuando eran 10 años más jóvenes, sí dimensionaban proyectarse durante ese periodo, o sí se veían en que iban a estar a futuro.

En ese sentido, según el libro de Andrés Oppenheimer; Crear o Morir o mejor dicho, Innovar o Morir. Tener siempre en cuenta que la resistencia al cambio es algo que nos afecta a todos, y es esperada, pero por ningún motivo nos podemos quedar pegados en ello, sí queremos seguir vigentes en el mercado laboral, es clave estar en movimiento. Finalmente uno envejece solamente cuando se detiene y siente que ya no puede seguir aportando más al mundo laboral.

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